Según datos publicados en el informe "The Incredible Bulk" de Rabobank, las exportaciones de vino de los países del Nuevo Mundo a Reino Unido, Estados Unidos y Alemania han tenido un cambio sustancial en la relación de ventas entre granel y embotellado. Mientras que en años comprendidos entre 2001 y 2005 el porcentaje de vinos a granel sólo correspondía a cifras que se ubicaban entre el 20% y el 30%, entre 2006 y 2010, ese porcentaje se ubicó en promedio por encima del 40%.
Así, en 2001 se exportaba 23% a granel y 77% embotellado, mientras que en 2010, el 43% del vino exportado correspondió a granel y el 57% a vino embotellado.
El informe resalta que países como Australia, Nueva Zelanda y Chile se han visto forzados a vender vinos a granel debido a la apreciación de su propia moneda. En contraste, la debilidad del euro ha permitido a los productores europeos tener un boom exportador porque ha mejorado su competitividad. Si se analizan los costos de colocar un litro de vino a granel en Reino Unido, Argentina se ubica en el segundo lugar con los costos más caros. En primer lugar está Estados Unidos, seguido por Argentina, Australia, Sudáfrica y Chile, que es el país que más barato logra colocar el vino a granel en ese mercado.
De acuerdo con Rabobank, el fuerte crecimiento de los envíos a granel se debe "a los fenómenos de la democratización, la mercantilización, la innovación y los excedentes de vino. Mientras que los tipos de cambio y los flujos comerciales han cambiado en los modelos tradicionales a favor de la oferta y la redistribución de valor dentro del sector. "
Rabobank prevé que "los volúmenes de vino exportados en grandes cantidades para aumentar aún más, a pesar de la competencia de cada vez más virulento. Los proveedores no pueden competir en precios (costos de producción y tipos de cambio) se centrará en la innovación y las estrategias de diferenciación, incluyendo las marcas. "