Entre otras cosas, se propone liberalizar la economía y reconocer la función del empresario, acercar las empresas al ciudadano, luchar contra la corrupción y recuperar el prestigio y la independencia de las instituciones.
El presidente de ANGED ha defendido la urgencia de abordar un proceso de liberalización de la economía para poner coto al “frenesí regulatorio” que “ahoga la iniciativa empresarial” y ha reivindicado el papel del empresario como agente activo del crecimiento y de la creación de riqueza y del empleo.
En este punto, Juan Manuel de Mingo ha recalcado que el sector de la gran distribución es un claro ejemplo de cómo el intervencionismo de las administraciones públicas paraliza procesos inversores que podrían dinamizar la economía y generar empleo directo e indirecto.
La cabeza visible de ANGED ha apostado por acometer las reformas estructurales que necesita la economía española, en especial, la relativa al mercado laboral, una de las causas que más obstaculizan la capacidad de desarrollo económico y el crecimiento del empleo.
Así, ha abogado por simplificar las fórmulas de contratación, garantizar flexibilidad para que las empresas puedan adaptar su organización a las exigencias del mercado, abrir los cauces de una negociación colectiva más ajustada a la realidad de la economía y permitir una extinción contractual no traumática y con coste razonable.
Asimismo, ANGED reclama al Gobierno que agilice la declaración de zonas turísticas, lo que permitiría a las grandes empresas de distribución un mayor margen de aperturas en festivos para ofrecer un servicio integral a los turistas, medida que, además, contribuiría a crear empleo.
Más de 2.500 millones de inversión
Los datos de cierre de 2010 presentados en la Asamblea reflejan una buena posición competitiva del sector, con una cifra de inversión anual superior a los 2.500 millones de euros, ventas por valor de 40.350 millones de euros y más de 237.000 trabajadores.
Al cierre de 2010, las empresas de ANGED disponían de 5.683 establecimientos (8,73 millones de m2), de los que 4.702 tiendas se ubican en España (8,57 millones de m2).
Estos resultados no impidieron que las empresas desarrollaran políticas de promociones y descuentos constantes, que contribuyeron de forma significativa a la reducción de precios, conscientes de que en un momento de crisis como el actual los consumidores sitúan este factor en el primer lugar de sus valoraciones. La contribución de los proveedores en el esfuerzo de reducción de precios y la participación de los empleados en la consecución de estos objetivos fueron, igualmente, capitales en las estrategias empresariales.
ANGED sigue dando muestras de una potencia inversora notable, que permitió que en el último quinquenio esta partida se situara cerca de los 13.000 millones de euros. Es reseñable, asimismo, que el volumen de inversión de las asociadas representa un 44,7% de la del conjunto del sector minorista. Las ventas alcanzaron en 2010 los 40.350 millones de euros, de los que 39.459 millones se obtuvieron en el negocio en España, con un descenso del 1,2% sobre las cifras del año anterior.
Al cierre de 2010, las empresas contaban con 237.682 empleados, prácticamente la misma cantidad que el año precedente y con una mejor evolución que en el conjunto del sector, donde el empleo cayó casi un 1%. El 83% de los trabajadores de ANGED tienen contrato fijo, casi 8 puntos por encima de la media de la economía.
La relación entre ventas y empleo refleja igualmente la posición competitiva de las grandes empresas de distribución, al indicar tasas de productividad por encima de la media del comercio minorista.