Las fincas destinadas a viñedo caen un 7% en secano, situándose en 13.633 euros, y un 1,2% en regadío, donde el valor por hectárea alcanza los 26.327 euros.
Así lo refleja la Encuesta de precios de la Tierra que elabora anualmente desde 1983 el actual Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) donde se concreta que las tierras de cultivo descendieron su cotización media en 2010 un 2,8 %, mientras que las tierras ocupadas por aprovechamientos (prados y pastos) retrocedieron un 3,3 %.
Del mismo modo, el conjunto de tierras de secano registró una depreciación del 3,1 %, hasta los 7.561 euros por hectárea, y el valor de las tierras de regadío, por su parte, se contrajo un 2,4 %, hasta los 26.157 euros por hectárea, respecto a 2009. Así, para el secano, el precio por hectárea de las tierras de labor se situó en los 6.666 euros (-1,2 %), el de los frutales no cítricos en 9.352 euros (-3,1 %), el del viñedo en 13.633 euros (-7 %), el del olivar en 19.942 euros (-5,3 %) y el de prados y pastizales en 4.039 euros (-3,5 %).
En regadío, la cotización de la superficie de tierra de labor se situó en 18.610 euros por hectárea (-1,9 %), el de hortalizas al aire libre en 38.227 euros (-0,2 %), el de cultivos protegidos en 170.903 euros (-4 %), el arrozal en 29.818 euros (-5,3 %) y el de fresón en 48.290 euros (-14,7 %). Asimismo, el precio de la hectárea de regadío para cítricos se posicionó en los 51.954 euros (-2,6 %), el de los frutales en 35.744 euros (-5,1 %), el del viñedo en 26.327 euros (-1,2 %), el del olivar en 42.118 euros (-1,3 %) y el de prados naturales en 10.193 euros (+0,4 %).
Por comunidades autónomas, los mayores descensos medios del precio de la tierra se registran en Asturias (-15,5 %), en Canarias (-14,9 %), en La Rioja (-6,6 %), en Andalucía (-4,8 %) y en Murcia (-3,9 %).
Por el contrario, Navarra es el territorio donde sus tierras agrarias ganan más valor (+6,3 %), seguida del País Vasco (+1,4 %) y Castilla y León (+0,8 %), Aragón (+0,5 %).