El Impuesto de Hidrocarburos se incrementa desde el comienzo del año en 2,8 céntimos de euro por litro para los transportistas profesionales, tanto de viajeros como de mercancías lo que supondrá un aumento de la fiscalidad del 9,27%.
Ello es consecuencia de la desaparición, desde el día uno de enero del 'gasóleo profesional', que permitía aplicar una bonificación fiscal para el combustible usado con fines profesionales, frente al que utilizan los consumidores particulares.
Las empresas de transporte y los autónomos del sector, tanto de viajeros como de mercancías, han denunciado que la desaparición del 'gasóleo profesional' agravará la crisis que atraviesa el sector, derivada del encarecimiento de sus costes y el descenso de la demanda por la coyuntura económica. A ello se suma además el alargamiento de los plazos de pago y las importantes facturas que las administraciones públicas adeudan a las empresas.