Mercado Local
La producción total alcanzó los 76.971.722 kilos de uva
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| Las heladas de septiembre dañaron el 40% del total de viñedo. |
Frente a los temores derivados de una campaña irregular, y a pesar de las anomalías en el proceso de maduración, la cifra final de producto que entró en bodega superó las expectativas iniciales.
Por
Rosa Martín Aranda de Duero (Burgos)
Última actualización 19/12/2007@18:26:16 GMT+1
La campaña de vendimia de 2007 en Ribera del Duero logró romper todas las previsiones que en el primer semestre del año se inclinaban por apostar por una reducción muy significativa de la producción media por hectárea de viñedo acogido a la Denominación de Origen con respecto a los casi cien millones de kilos de uva de la campaña de 2006.
A pesar de todas las adversidades que caracterizaron el desarrollo de la campaña desde la primavera hasta mediados de septiembre, el conjunto de las 266 bodegas acogidas a la Denominación de Origen Ribera del Duero sumó un total de 76.971.722 kilos de uva. Esta cifra supone la segunda mejor de la historia de una DO que se encuentra inmersa en la celebración de su 25 aniversario, y que sólo fue superada por la cosecha de 2006, que ascendió a 97 millones de kilos de uva. El presidente del Consejo Regulador, José Trillo, reconoció que este año no se ha tomado índice de grado medio asegurando “que eso está en manos de las bodegas”, aunque quiso asegurar el rigor de la DO en esta materia a partir de “sus controles”. Trillo recalcó que “en el caso del grado, la obligación del Consejo Regulador desde el punto de vista del control es comprobar que la uva no entra en bodega con menos de 11 grados”.
Una campaña difícil.
Según el servicio técnico del Consejo Regulador, el ciclo vegetativo se materializó en una brotación y posterior desarrollo de la vid de una forma un tanto irregular en función de la orientación y edad del viñedo, el tipo de suelo y la época de poda. Los viñedos de se enfrentaron además a toda una serie de daños producidos por accidentes climáticos, como las dos tandas de pedrisco, el 20 de mayo y la semana posterior y el 25 de agosto, que afectaron en conjunto a un 17,5% del total de viñedo inscrito en el Consejo Regulador. El último susto fue la helada de septiembre que asoló el 40% de la superficie registrada en la zona de calidad el día 28.