Mercado Local
Última actualización 19/12/2007@17:25:08 GMT+1
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| Marcos Eguizábal, presidente de Paternina. |
Para ese fin se ha convocado una junta de accionistas. Ambos grupos empresariales han presentado resultados negativos.
“La consolidación se hará tan sólo en Hacienda, no tendrá ningún tipo de impacto ni en el balance ni en los resultados”. A pesar de las palabras de su director financiero, Rogelio Jiménez, la suma de indicios negativos que acostumbra a presentar Bodegas Paternina hace que cualquier modificación de su pesada y complicada marcha revista la importancia necesaria como para ocupar espacio informativo.
Estas declaraciones fueron formuladas a raíz de la convocatoria de junta extraordinaria de accionistas a los efectos de aprobar la consolidación fiscal y contable del grupo bodeguero con la sociedad de inversiones Mer, según informó la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Esta consolidación, que no tendrá efectos sobre la estructura o los beneficios de la empresa, se llevará a cabo a partir del 1 de enero de 2008.
Inversora Mer, perteneciente a la familia Eguizábal, controla el 83,6% del capital de Federico Paternina, según consta en su último Informe Anual de Gobierno Corporativo, con un total de 5,14 millones de acciones de la bodega. Ambas empresas cerraron con resultados negativos sus balances de 2006: mientras que para la inversora sus números rojos superaron los 276.000 euros, la centenaria bodega alcanzó un resultado negativo de 5,9 millones de euros.
Mer participa en varias firmas que, en su gran mayoría, también presentaron pérdidas en sus resultados, entre ellas BF Españolas, Alonso Promociones Inmobiliarias, Distribución de Bebidas Mer, Mer Cogevisa y Mer Costavasca.
Cotizada con pérdidas
En los últimos meses de este año 2007 el grupo bodeguero Paternina ocupó espacios en la prensa especializada en el sector vitivinícola por ser la única de las cuatro empresas vitivinícolas cotizadas que presenta saldos negativos en sus cuadros de resultados, por sus continuas penurias financieras y por la infructuosa búsqueda de compradores (encomendada al Banco Santander).
Las expectativas del directorio de la bodega es cerrar este ejercicio con una disminución del 15% de sus pérdidas, aunque no descartan la necesidad de inyectar nuevos aportes de liquidez por parte de la familia Eguizábal. En tanto, su nivel de facturación decrecerá en torno a los tres millones de euros, dado que la empresa ha decidido dejar de vender vino a granel y apostar exclusivamente por el producto embotellado, donde presenta signos auspiciosos (en el último año aumentó en un millón las botellas vendidas), y concentrarse en la exportación (expansión en EE UU, Alemania e Inglaterra).
A pesar del optimismo de sus directivos, el día en que se conoció la convocatoria las acciones bajaron un 0,24% hasta 8,32 euros.