Rafael González Beteré, consejero delegado del Grupo FLEX y presidente de Bodegas y Viñedos Valtravieso (DO Ribera del Duero), siente cuando entra en contacto con la tierra de viñedos castellana, lo auténtico, que le atrapa ese atractivo especial del mundo del vino alejado de su vida empresarial.
“El vino entre algodones”, así trata Rafael González Beteré, el presidente de Bodegas y Viñedos Valtravieso y consejero delegado del Grupo Flex, la producción de cada añada.
La familia de este empresario posee el 100% de la bodega de la Ribera del Duero por Inversiones Fagobe y a su vez tienen el 20% del capital del Grupo Flex, a través de Holding Flabesa. Una saga de cinco hermanos capitaneados por su madre que hace cuatro años vio la oportunidad de diversificar su negocio hacia el mundo del vino y ahora espera llegar a tener unos beneficios de cuatro millones de euros anuales.
¿Qué supuso para la familia González Beteré diversificar su negocio hacia el sector del vino? – Es un sector diferente, con un atractivo especial por lo que tiene de volver a las raíces, el contacto con la tierra, la producción… y nos permite hacer una gestión basada en la calidad, que es algo que marca todas nuestras actividades.
“Este año 2007 lo cerraremos con un volumen de aproximadamente 350.000 botellas, un 34% sobre la cifra del año anterior”.
¿Considera que la adquisición de la bodega Valtravieso ha aportado beneficios a su empresa? –Parece evidente que no hay ningún beneficio directo derivado de la adquisición, al tratarse de dos negocios sin ninguna vinculación, aunque sí es cierto que hay un beneficio intangible como consecuencia de la utilización de las instalaciones de la bodega para reuniones, presentaciones, conferencias, etc., en un entorno mucho más relajado, muy apropiado para este tipo de reuniones.
¿Qué inversión ha supuesto la adquisición de la bodega en los últimos años?– La inversión realizada a lo largo de los últimos cuatro años se acerca a los ocho millones de euros, considerando la construcción de la nueva bodega, la maquinaria e instalaciones y el incremento de circulante consecuencia de un crecimiento en la producción superior al 380% desde el momento en que abordamos la gestión de este proyecto.
¿Cuántas botellas esperan sacar a la venta a corto plazo? – En este año 2007 debemos cerrar el ejercicio con un volumen de aproximadamente 350.000 botellas, lo que supone un crecimiento del 34% sobre la cifra del año anterior. Para los próximos años, estamos trabajando para situar en el mercado sobre las 450.000 botellas, que representa un volumen óptimo para el proyecto que tenemos definido para Valtravieso. Pensamos que con ese volumen podemos garantizar la calidad y la personalidad de nuestros vinos.
¿Qué facturación esperan conseguir cuando alcancen los objetivos marcados?– En el momento en que alcancemos el volumen de ventas antes señalado, debemos movernos en el entorno de los 4 millones de euros de facturación anuales.
¿Cómo ha resultado la vendimia? ¿Les afectó la helada que asoló la Ribera del Duero?– Ha sido una vendimia muy complicada para toda la Ribera del Duero en general. Es un año donde los viñedos han estado afectados por el pedrisco, por enfermedades criptogámicas y en último momento una helada que afectó a buena parte del viñedo días antes de empezar la vendimia. Con todo esto, las 72 hectáreas de Valtravieso han quedado al margen de todas estas circunstancias y podemos estar satisfechos de tener una cosecha algo más corta de lo esperado, aproximadamente en el entorno del 15% de lo previsto inicialmente, pero con mucha calidad.
Pensamos que tenemos una cosecha con una magnífica intensidad de antocianos, color y una gran acidez, lo que nos lleva a pensar en que obtendremos vinos de gran concentración, equilibrados y de larga crianza.
Si no hay calidad en la uva de este año ¿estaría dispuesto a no elaborar vino?– Por suerte, no es esa la situación, ya que pensamos que tenemos una cosecha de excelente calidad, con una magnífica intensidad de antocianos, color y una gran acidez, por lo que obtendremos vinos de gran concentración, equilibrados y de larga crianza.
¿Tienen proyectos previstos en el sector del vino? – Nuestra intención es consolidar el proyecto de Valtravieso, y abordar nuevos proyectos complementarios a la Ribera del Duero, que nos permitan aprovechar las sinergias generadas.
Se ha comentado que tenían intenciones de ampliar su negocio a la DO Rueda. ¿Tienen pensando comprar alguna bodega?– Rueda es una Denominación de Origen que nos gusta, pero como otras tantas DO en España. Con el equipo que tenemos y la experiencia adquirida estos años pensamos trabajar desde abajo, siempre en proyectos de mucha calidad.
¿Qué tanto por ciento de su producción destinan al mercado exterior?– En estos momentos estamos exportando el 10% de nuestras ventas, pero nuestro objetivo es colocar en el mercado exterior el 30% de nuestra producción en los próximos dos años.
¿Están presentes en varios países europeos y ha declarado que Holanda es su objetivo en 2007, pero ¿qué pasa con Inglaterra? ¿Por qué es tan complicado vender el vino en este país? – Es una realidad que el Reino Unido es un mercado muy complicado para los vinos de la Ribera del Duero, pero básicamente por el factor precio y seguramente también porque están acostumbrados a vinos más ligeros, menos alcohólicos y con crianzas más largas. Pero estamos hablando de uno de los grandes mercados donde antes o después hay que entrar.
Como empresario bodeguero, ¿cree que es más fácil vender nuestro vino en los países del Nuevo Mundo? ¿Cuáles son sus objetivos en este mercado? – En estos momentos no es fácil exportar a ningún país. Cada día hay más competencia y cada día es de mayor calidad, por lo que nos encontramos siempre con más oferta que demanda. Nosotros preferimos hablar de mercados saturados y mercados emergentes. En los próximos años tendremos que abordar mercados como China o Corea del Sur.